ENFOQUES PSICOLÓGICOS

ENFOQUE CONSTRUCTIVISTA

El constructivismo ve el comportamiento humano en términos globales e integradores y observa los síntomas como manifestaciones significativas, dotadas de sentido, teniendo en cuenta a la persona concreta que los tiene y su historia. Es decir, las cosas no pasan "porque sí" y la persona no es pasiva ante lo que le sucede, sinó que tenemos que explorar y entender el fondo de lo que está ocurriendo. Por este motivo no podemos aplicar exactamente el mismo procedimiento terapéutico a dos personas con un mismo diagnóstico. Pueden tener cosas en común pero será necesario un proceso más "a medida" dependiendo de cómo ha llegado a este punto cada una de ellas. 

Se tiene en cuenta el contexto social e interpersonal del paciente, observando el entorno en el que ha ido construyendo sus experiencias y creencias. Cada persona tiene su visión del mundo, creencias y formas de entender lo que pasa a su alrededor de una forma distinta, dependiendo de lo que ha vivido y experimentado, por lo que es necesario comprender como ha sido este proceso para entender el porqué del malestar actual. 

Existe una variedad de teorías psicológicas y enfoques de terapia que se inspiran, total o parcialmente, en estos conocimientos. 

Es una forma de ver a las personas y los síntomas, no una técnica en concreto, por lo que se aplica a todo tipo de pacientes, desde niños a adultos. 

ENFOQUE SISTÉMICO

Este enfoque no tiene en cuenta solo a una persona aislada, sinó que observa al sistema (pareja, familia, amigos...) y las relaciones entre sus integrantes. Se mira como pueden influir y también como pueden ayudar en la mejora las personas de este núcleo. 

No significa que todas las personas que forman parte del sistema tengan que venir a las sesiones de terapia pero si que se tiene en cuenta de que forma pueden contribuir, con una perspectiva global, entendiendo que el problema en muchas ocasiones se mantiene por una serie de factores, relaciones, formas en que nos comunicamos, etc., que no solo tienen que ver con la persona que tenemos en frente, sinó también con su ambiente cercano. Con esta visión no solo aplicamos técnicas para modificar un pensamiento o conducta, sinó que también podemos entender porqué algunos síntomas se mantienen a pesar de los intentos de cambio, pudiendo realizar cambios más en profundidad. 

TERAPIA COGNITIVO-SOCIAL

 

En este tipo de terapia se tienen en cuenta los factores ambientales, cognitivos, personales, de motivación, emoción, etc., considerando que interactúan todos entre sí recíprocamente. Los factores ambientales, personales y conductuales no son entidades separadas, sinó que interactúan mutuamente entre sí. Se trabaja con enfoques como los comentados anteriormente, que ayudan a tener una perspectiva global de los síntomas, considerando que tener en cuenta todo ello es importante para realizar una buena intervención, que no se queden en algo superficial.

* Como se puede observar todos los conceptos van ligados entre si y tanto estas formas de entender la terapia como las  técnicas que se utilizan en sesión (de estas orientaciones u otras), tienen la finalidad de observar la globalidad de lo que sucede y poder trabajarlo teniendo en cuenta todos los factores que pueden influir tanto en la creación del síntoma como en el mantenimiento. En algunas ocasiones el problema puede ser muy complejo y necesitar de una exploración y trabajo más arduos y en otras puede ser muy rápido y sencillo explorarlo, por lo que lo interesante es poder adaptar el trabajo a cada caso, persona y situación.